Baix Llobregat

Rechazar la precariedad para volver a una sociedad de derechos

Artículo de Rubén Castro, primer secretario de la Joventut Socialista del Baix Llobregat
Rubén Castro
Rubén Castro

Decimos que ante cualquier problema el primer paso para resolverlo es identificarlo. Pero si de lo que hablamos es de la situación económica actual, este ejercicio posiblemente sea difícil cuando los discursos grandilocuentes de quienes gobiernan este país nos anuncian a bombo y platillo una “recuperación” amparada en grandes cifras.


Así, si una de nuestras preocupaciones es el empleo, lo cierto es que debe seguir preocupándonos más si cabe. Y es que los nuevos puestos de trabajo que se esconden bajo las cifras “positivas” están muy marcados por la precariedad que ha fomentado la reforma laboral: empleo temporal, parcial y con sueldos y condiciones de miseria.


Pero aún hay más, pues aunque en banderas e identidades no hay acuerdo entre los gobiernos de Cataluña (PdeCat + ERC) y España (PP) parece que en lo que a recortes sociales se refiere se retroalimentan unos a otros.


Tenemos ejemplos como los recortes en la sanidad pública, culpabilizando a los pacientes que acuden a urgencias en lugar de reforzar con personal y medios allí donde hace falta.
O la educación pública, con la subida de tasas en Universidad y ciclos formativos, dejando sin cubrir las bajas del profesorado durante semanas o masificando las aulas en lugar de abrir nuevas.


Todo ello en detrimento de la mayoría social -la gente trabajadora- y en favor de mutuas y todo tipo de servicios privados que se friegan las manos ante la decadencia forzada de los servicios públicos.


Así, el primer paso para defender nuestros derechos y reivindicar cambios es rechazar el modelo social que se nos ha impuesto en los últimos años. Acabar con la normalización de la precariedad y los recortes en derechos.


Precisamente, el pasado fin de semana las y los jóvenes socialistas del Baix Llobregat celebramos una jornada de formación en la que hablamos sobre estas problemáticas con referentes de la UGT, Unitat contra el Racisme i el Feixisme, Homes Igualitaris Socialistes, el Parlament de Catalunya, el PSC, etc.


Tratamos temas como la precariedad laboral, los recortes en las pensiones y servicios públicos, el racismo y la xenofobia, el auge de la extrema derecha, el patriarcado y la desigualdad de género, entre tantos otros. Realidades que son la base de una desigualdad que hoy está más apuntalada que hace una década.


Entre las conclusiones reconocimos que hay referentes históricos que demuestran que mediante la movilización social y la acción política pueden cambiarse las cosas, como en su día hicieron los movimientos obreros y sindicales, las feministas sufragistas, las organizaciones antiesclavistas, etc.


Y por supuesto también ejemplos de políticas públicas que revierten esas situaciones, que desde lo más próximo -a veces incluso a escala local- cambian temas globales como es el caso de la vivienda, la educación, el empleo, la igualdad o el medio ambiente.
 

Buenas prácticas como las que desarrollan muchas comunidades autónomas, pueblos y ciudades y que son una forma más de revelarse que deberíamos compartir en muchos más lugares.

asos positivos aunque aún insuficientes ante lo mucho que debemos cambiar para volver a tener derechos, servicios y prestaciones públicas dignas.


Porque si hay algo peor que la existencia de la precariedad actual es acostumbrarnos a ella, y dar por válido un nuevo aunque rancio modelo social hacia el que nos llevan. 

Rubén Castro Torres

Primer secretari de la Joventut Socialista del Baix Llobregat